El Capitán Matías Ballesteros Saavedra, Teniente de Oficiales Reales en la ciudad de Esparza y su puerto de la Caldera, ruega y encarga al Teniente de Oficiales Reales de Cartago que embarque unos fardos de bargeta que desembarcó en la Caldera la fragata Jesús María y Joseph, su dueño y maestre el Capitán Tomás Jacinto de Andravide.