Juicio ejecutivo seguido por Antonio de Moya, Teniente de Oficiales Reales, contra Jerónimo Valerino, rematario de los diezmos de la provincia, por falta de pago del primer tercio, que asciende a 668 pesos y 3 reales. El 6 de setiembre de 1683 se remataron en la plaza pública de Cartago 30 zurrones de cacao embargados a Valerino. Fueron adjudicados a Juan González Camino, a razón de 20 pesos cada uno.